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La Razón / Tribuna Libre / Nuevo asedio a numancia
POR
José BAREA
Se perdería lo que Bécquer, Machado y Gerardo Diego pusieron, como se ha dicho, «palabra literaria a sus vivencias y nostalgias, mirando y sintiendo el paisaje soriano en torno al Duero»
La Prensa ha publicado información del peligro que acecha a Soria y su entorno como consecuencia del Proyecto Industrial denominado SORIA II. Hace treinta años que empecé a veranear en Soria, cuando mi mujer y mis hijas asistían a los Cursos que impartía el Profesor Julián Marías, y me gusta tanto esa tierra que he sentido un escalofrío leyendo lo que la Prensa narraba. He tenido acceso a dos Informes que se han efectuado: el de Gregorio Izquierdo, Profesor Titular de Economía Aplicada de la UNED, y el del Comité Nacional Español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS). Ambos estudian los efectos de citado Proyecto: el primero, desde el punto de vista económico, y el segundo, sobre los Bienes de Interés Cultural (BIC) y sobre el paisaje, ambiente y entorno de Soria. El Informe Económico formula: «¿Falta suelo industrial en Soria?» y «¿Por qué no se incluyó el Proyecto SORIA II en el Plan General de Ordenación Urbana de Soria (PGOU)?». Para contestar a la primera pregunta utiliza la metodología más fiable, consistente en extrapolar al futuro el comportamiento de consumo real de suelo industrial de Soria en los últimos años (período 2000-2006), no sólo para determinar el escenario más probable de demanda, sino el máximo de demanda de suelo industrial que se pudiera producir en el supuesto de que concurrieran una serie de supuestos que elevaran la demanda al máximo. El resultado obtenido es que en los próximos años, aun en el supuesto más favorable de que el municipio de Soria absorbiera el 40% de la demanda de suelo económico provincial (usos comerciales, industriales y de oficinas), que se estima para toda la provincia en 3,7 hectáreas al año, la demanda del municipio de Soria podría alcanzar como máximo 1,5 hectáreas de consumo anual de suelo bruto de actividades económicas. El Informe cuantifica la oferta de suelo industrial existente, tanto disponible para la venta como el proyectado como urbanizable, que asciende a 464 hectáreas en toda la provincia de Soria, de las que 274,8 hectáreas están en el polígono de Valcorba (municipio de Soria) y otras 62 hectáreas en la ciudad del Medio Ambiente, en el municipio de Garay, limítrofe al mismo. Si comparamos la oferta y demanda de suelo industrial del municipio de Soria que acabamos de exponer, resulta que con el suelo urbanizable ya aprobado de Valcorba hay suelo para más de 180 años. Llama la atención que existiendo sobrante de suelo industrial se presente la modificación puntual número uno del PGOU SORIA II con objeto de incrementarlo en 115 hectáreas. ¿Por qué no se incluyó en el PGOU de Soria la citada ampliación de suelo urbano? ¿Se ha efectuado cálculo de la mano de obra industrial en el municipio de Soria que sería necesaria para atender a la oferta de suelo industrial, cuando según el Instituto Nacional de Estadística consideraba en mayo de 2007 que sólo existían 158 parados en Soria capital? Según el Informe ICOMOS el citado Polígono de 115 hectáreas está emplazado entre varios «Bienes de Interés Cultural», en contacto directo con las delimitaciones de algunos de ellos (Numancia y el Cerco Romano de Garay, Margen Izquierda del río Duero) o muy próximos a otros BIC (Iglesia y Claustro de San Juan de Duero, Casco Antiguo de la Ciudad, Muralla Medieval, Iglesia Concatedral de San Pedro, Claustro de la Iglesia de San Pedro) y a diferentes elementos arquitectónicos (Puente sobre el Duero, Antigua Parroquia de San Millán, Nevero...), catalogados por el PGOU. En el Informe se hace constar que la actuación urbanística SORIA II presenta aspectos muy alarmantes en lo que toca a la conservación de un patrimonio cargado de valores culturales y naturales. El Polígono SORIA II pone en grave riesgo conservación a cada uno de los citados bienes. Pero con independencia de lo anterior, el proyecto pone en peligro el paisaje como bien protegido y protegible, como figura en el artículo 42 de la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León, que menciona expresamente la «silueta paisajística». El Informe ICOMOS se pregunta: «¿La construcción de un polígono industrial en un suelo rústico situado en el centro de los tres BIC, Numancia y el Cerco Romano de Garay, Margen Izquierdo del río Duero, y Casco Antiguo de la Ciudad de Soria, tiene incidencia paisajística y ambiental en los citados BIC?» Y la respuesta es contundente: «Si, porque en realidad estamos ante una misma silueta paisajística, ante un mismo paisaje, tenga la catalogación legal que tenga cada uno de sus importantes componentes. Porque el todo es mucho más que la suma de las partes; lo que define al todo son las interacciones entre las partes». En el Convenio Europeo del Paisaje elaborado por el Consejo de Europa, ratificado por España en 2007, el paisaje se define como «cualquier parte del territorio tal como la percibe la población, cuyo carácter sea el resultado de la acción y la intervención de factores naturales y/o humanos». Para ICOMOS, «una alteración grave del paisaje que circunda la ciudad de Soria, con el desarrollo del Proyecto SORIA II, o una destrucción de este paisaje, echará a perder la imagen, por la inevitable e irreparable pérdida de la autenticidad, de la ciudad histórica de Soria». Los que hemos habitado allí estamos totalmente de acuerdo con esta definición. Se perdería lo que Bécquer, Machado y Gerardo Diego pusieron, como se ha dicho, «palabra literaria a sus vivencias y nostalgias, mirando y sintiendo el paisaje soriano en torno al Duero». En la economía empresarial estos valores se conocen como intangibles, y en la pública como bienes públicos puros.
(También en
La Razón Digital) |
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